Con muy poco estilo

Maltrato, puesto que según el testimonio de M.C.P., Inmaculada Cordero ha gritado y ha dicho a la actora (I.G.G.) que era una incompetente y exigía que la puerta de su despacho permaneciera siempre abierta, pese a que dentro de su método de trabajo se exigen entrevistas privadas y reservadas con los destinatarios del servicio que atiende.

Parte de los argumentos aportados por I.G.G. en su denuncia contra Inmaculada Cordero Pérez y el Ayuntamiento de El Cuervo y que, posteriormente, ha utilizado un juez para dictar sentencia