Hay más opciones

Si para algo ha servido el llamado #15M es para mostrarnos claramente algo que ya sabíamos; el bipartidismo y los medios de comunicación a merced de los dos grandes partidos, existen. Se han visto tan acorralados por el movimiento, refiriéndome a ambas cosas, que han sido incapaces de disimular. Han continuado adelante con su parafernalia partidista como si nada. Algunos, incluso, se han atrevido a decir que “habrá que escucharlos”.

Alguien augura por ahí que el Partido Popular de Mariano Rajoy, el que ganará las Elecciones Generales este próximo Domingo 20 de Noviembre, a no ser que Rubalcaba ponga un atentado (sarcásticamente hablando), no le quedará más remedio que hacer como su antecesor; por la presión social, en 2013 convocará Elecciones anticipadas y ante la reciente incapacidad del PSOE, se acabará el bipartidismo.

Ciertamente, no sé que ocurrirá, pero tengo claro que, entre quien entre, empezará por los mismos recortes, empezará por quitar a los de uno y meter a los suyos, continuarán con sus abultados sueldos, beneficiará a las clases más altas en detrimento del resto, seguirá vendiéndonos una democracia que no lo es y, sobre todo, entre quien entre, será una mera marioneta de eso que en estos tiempos llaman Los Mercados.

Amigo lector, debe saber -aunque le dé la sensación de que debe optar por PP o PSOE obligatoriamente- que hay otras opciones. Están los llamados -no sé si bien o mal- partidos minoritarios o alternativos al bipartidismo. Aquellos que no salen todos los días en los medios de comunicación y que por la llamada Ley de D’hondt no tienen posibilidad alguna de llegar a gobernar nuestro país. Y quién sabe, tal vez se sienta más identificado con las políticas que propugnan alguno de ellos. También tiene, amigo lector, la posibilidad de no optar por formación política alguna. Tal vez, porque se siente asqueado por la clase política que nos rodea, o porque no se siente identificado con ninguna de ellas. En este caso, también tenemos algo para usted:

Abstención: consiste, simplemente, en la renuncia a ejercer el derecho a voto.

Voto en blanco: se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta.

Voto nulo: es un voto irregular, que supone una discrepancia formal con las reglas establecidas en la normativa electoral. Para que un voto sea considerado nulo, debe darse alguna de las siguientes circunstancias:

  • Incluir una papeleta no oficial, o un documento electoral no oficial.
  • Incluir varias papeletas de candidatos distintos para el mismo cargo.
  • Incluir fragmentos de papeletas.
  • Escribir en la papeleta palabras, marcas, tachaduras, etc.
  • Incluir objetos extraños.

Dicho ésto, el próximo Domingo 20 de Noviembre haz lo que te venga en ganas, pero ten en cuenta que un sistema bipartidista no puede alardear de una Democracia real.