Más vale tarde que nunca

A principios de la Navidad de 2010, José Pozo, anterior Delegado de Medio Ambiente, preveía que el comienzo del cerramiento perimetral de la Laguna de los Tollos, la primera fase que contempla el proyecto de restauración, comenzaría cuando terminara, precisamente, esa Navidad, “para Enero o así…”.

Ni Enero, ni Febrero, ni Marzo y, ni mucho menos, Octubre de 2010 coincidiendo con la visita del Consejero. El vallado de las parcelas que, hasta el momento, son propiedad de la Junta de Andalucía (no olvidemos que aún quedan fincas por adquirir y que son necesarias para la consecución del proyecto), se ha comenzado en Agosto, a principios de la segunda quincena, pero más vale tarde que nunca. Al menos, ya podemos hablar de excavadoras y no de canapés.

Lo mejor de todo, además del comienzo físico del proyecto de restauración (que no cabe duda que es lo más importante, pero era algo que tenía que llegar), es que las obras del vallado las está llevando a cabo personal y empresa cuerveña. Por lo tanto, uno de los principales objetivos de la restauración de la laguna, se está cumpliendo; traer riqueza a nuestro pueblo. Y lo está haciendo nada más comenzar las obras. De ahí, que políticos y colectivos se empeñen en decir que la Laguna de los Tollos es un paraje que debemos cuidar todos los cuerveños. Valga la siguiente imagen como ejemplo de qué hacen algunos cuerveños por la laguna. Y no me refiero a los que limpian, sino a los que ensucian, que conste:

3 de Octubre de 2010

Por lo tanto, el proyecto es un compromiso de todos; Administración, colectivos y ciudadanos. Y es más que lógico que unos exijan a otros que cuiden y respeten el paraje y otros pedirán que se cumplan los plazos y cumplan la parte del trato. Sobre todo, lo primero o de lo contrario nos quedamos sin proyecto de restauración.

El siguiente paso, posterior al cerramiento perimetral, será el trasplante de vegetación incluído dentro de la fase de Restauración Minera prevista para mediados de 2012.