Comienza la Revolución Silenciosa

Resulta asqueroso, cuanto menos, cómo un responsable político que, además, coincide con ser el alcalde de nuestro pueblo -acompañado por el gerente a dedo de la empresa municipal Sodivecu- se cachondean -literalmente- de un grupo vecinal (vamos a dejar a los proveedores a un lado -de momento- porque no he tenido ocasión de hablar con ninguno de ellos), afectado por la trapatiesta que han logrado hacer con el PP5 , tanto con los que tienen allí sus viviendas, como con los que tienen allí sus solares. Mentira tras mentira y siempre con las mismas excusas; que si falta un papelito, que si están de vacaciones, que si se suspende la reunión para dentro de una semana, que sí…

Partiendo de que a todo el mundo le cuesta mucho trabajo soltar 18.000€, le pregunto yo a estos vecinos, ¿no os extraña que sean siempre las mismas excusas?, ¿habéis solucionado algo con dos pancartitas en la elección de la reina?, ¿por qué en las reuniones siempre están los mismos?, ¿en serio pensáis que vuestro amiguito Román es realmente vuestro amigo?

Aquí no hay amigos, señores. Aquí no sirven las palmaditas en la espalda y tratar de convencernos de que todo se arreglará con un préstamos para sanear Sodivecu (¿?). Aquí lo que hay es un conjunto de sinvergonzonerías que, a partir del próximo mes de Mayo, se comerán otros. Porque me sé de uno que ya tiene algún que otro acuerdo con algún que otro cementerio de elefantes. Mientras tanto, si os parece, nos sentamos todos a quitarnos las pelusillas del ombligo y que todo acabe en un concurso de acreedores, por ejemplo.

Este viernes 3 de Septiembre hay una reunión -en el sitio acordado- a partir de las 7 de la tarde para tratar este tema. Están invitados todos los dolientes del PP5, los que tienen sus viviendas allí esperando a que le entreguen las llaves, los que tienen sus viviendas allí esperando a que Chamarín rompa el candado para que puedan entrar y sean okupas de sus propias viviendas, los que tienen solares y los espías del régimen que, cómo no, podrán hacer las preguntas que vean oportunas al finalizar la reunión.

Existe un camino y os lo vamos a mostrar (joder, qué cursi estoy últimamente).