Perdidos

Lo normal de un Gobierno de izquierdas es que haga políticas de izquierdas, pero los hay que se encuentran un poco perdidos. Estamos soportando, en época de crisis, subidas descomunales de los impuestos indirectos cuando, lo normal en gobiernos de izquierdas, sería subir los impuestos directos. Para que nos entendamos, los impuestos indirectos son aquellos que afectan de igual manera a los ricos y a los pobres. Lo mismo pagas tú por una cajetilla de tabaco que Don José María Aznar. Lo mismo te cuesta a tí un litro de gasolina que al más adinerado de tu pueblo.

Si nos vamos a un barrio humilde con un micrófono (perdonad por el ejemplo, pero viniendo de mí era más que previsible) y preguntamos a la gente qué le parece la  subida en el precio del tabaco y la gasolina, la contestación de la gente será: “me parece muy mal y más en tiempos de crisis“. Seguro que todos coinciden en esta respuesta. En cambio, si nos vamos a un barrio rico y preguntamos qué les parece la subida de precios de la gasolina y el tabaco, la respuesta será bien distinta: “me da igual, la verdad…“.

Los impuestos directos, en cambio, son aquellos que afectan de forma desigual a ricos y pobres. Cuanto más tienes, más pagas. A mediados del mes de Junio, la intención del Gobierno Socialista era subir los impuestos directos tal y como acordó con IU, pero se echó atrás. Para que nos hagamos una idea y utilizando el mismo ejemplo, si nos vamos a un barrio rico y preguntamos qué les parece que el Gobierno suba el Impuesto sobre el Patrimonio, la respuesta será: “menuda desfachatez. Eso no puede hacerlo“. Y si la misma pregunta la trasladamos a un barrio humilde, la respuesta será: “me da igual, no tengo tanto como para presentar el Impuesto sobre el Patrimonio“.

Por lo tanto, visto la diferencia entre impuestos indirectos (grava bienes, servicios, etc…), e impuestos directos (grava en base a los ingresos y capacidad económica del sujeto pasivo), vemos cierta incongruencia en las subidas en el precio del tabaco, la gasolina y, dentro de poco, la luz que está aplicando el Gobierno Socialista a todos los contribuyentes y más teniendo en cuenta la época que estamos atravesando.